viernes, 2 de marzo de 2012

Europa le pega con la puerta en las narices a Rajoy. NO HABRÁ REVISIÓN DEL DÉFICIT HASTA, COMO PRONTO, MAYO.








Las maniobras y excusas del Gobierno de Mariano Rajoy no han servido para nada. EL PP tendrá que presentar sus presupuestos, dar las correspondientes explicaciones y, sólo posteriormente, se podría abrir el debate de una flexibilización del objetivo de déficit para 2012. La principal conclusión que ha sacado Mariano Rajoy de la primera jornada de la cumbre, "apoyado" por sus aliados derechistas, es que no puede esperar un cable de sus correligionarios hasta, como pronto, el mes de mayo.

Europa le pega con la puerta en las narices a RajoyY eso, si su gobierno, de una vez comienza a trabajar y se dedica a cumplir con sus obligaciones y a suministrar la información y las explicaciones solicitadas para que, de esta forma,  se cumpla con el calendario planteado por la Comisión.
Ahora, el Gobierno de Rajoy se queda al desnudo. Si sigue retrasando la elaboración de los presupuestos, incluso a costa de indignar aún más a sus socios europeos, no tendrá otra justificación que el deseo de que andaluces y asturianos acudan a votar con una venda en los ojos. La que tapa las auténticas intenciones de la derecha gobernante.
De la necesidad virtud. "En mayo tendremos la decisión final al respecto", ha dicho el ministro de Economía, Luis de Guindos, tras fracasar en sus intentos por conseguir una apertura inmediata de las negociaciones en la reunión del Eurogrupo que se ha celebrado antes del Consejo Europeo de primavera.

No a los trucos de Rajoy

"En este momento, no sería correcto por parte de la Comisión emitir un juicio sin tener las cifras y todos los argumentos sobre la mesa", ha insistido nuevamente el presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso. Barroso ha explicado que el Gobierno debe negociar primero con el Ejecutivo comunitario y no directamente con los líderes europeos.
   "La Comisión espera, es evidente, que el proyecto de presupuesto (de 2012) se haga respetando el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, porque se trata de respetar nuestras reglas", ha apuntado Barroso. En este sentido, ha señalado que en los últimos años los países de la UE, entre ellos España, han acordado endurecer el Pacto e incluso un nuevo Tratado para reforzar la disciplina fiscal, que se firma este viernes.
De hecho, Finlandia, Suecia y Luxemburgo han rechazado ya relajar el objetivo de déficit a España alegando precisamente que socavaría las nuevas reglas. "Sería completamente erróneo, no veo ningún buen motivo para dar más margen para el déficit, porque nuestro problema es el déficit y la deuda. No hay ninguna necesidad, no tiene sentido dar más margen para un aplazamiento", ha dicho el primer ministro finlandés, Jyrki Katainen.
España ha encontrado un posible aliado inesperado en Países Bajos, uno de los máximos defensores del rigor fiscal en la eurozona, y que también incumplirá su objetivo de reducir el déficit al 3% del PIB en 2013 si no adopta más ajustes. El déficit holandés se situará en el 4,5% tanto este año como el que viene, según las proyecciones de su oficina presupuestaria. Aunque el primer ministro, Mark Rutte, ha dicho que hará los recortes exigidos, algunos parlamentarios liberales y democristianos, que sustentan su Gobierno, ya han sugerido que las reglas de la UE no son sagradas.
   En contraste, el ministro de Finanzas francés, François Baroin, ha rechazado relajar el objetivo de reducción de déficit de su propio país ni un "milímetro", argumentando que cualquier otra postura provocaría "desconfianza" e "inestabilidad".
   En el debate sobre España sólo han intervenido la Comisión y el Banco Central Europeo, que "han valorado muy positivamente las reformas estructurales en España y nuestro esfuerzo de consolidación fiscal", ha asegurado el titular de Economía, tan positivamente que no han accedido a ninguna de las pretensiones del Ejecutivo del PP..
   "Yo he vuelto a repetir que España va a hacer un esfuerzo importante desde el punto de vista de consolidación fiscal, pero las circunstancias -y eso lo sabe todo el mundo-- se han modificado", ha repetido De Guindos.
   "Ellos entienden perfectamente que las circunstancias que llevaron al 4,4 ya no son las que están en vigor en este momento y que evidentemente eso supone una modificación de las circunstancias", ha señalado el ministro, que ha dejado claro que "no ha habido ninguna discusión de números concretos" sino de "políticas" y "principios".

Rajoy, obediente y calladito

   En la reunión posterior del Consejo Europeo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ni siquiera se ha atrevido a demandar lo que necesita España,  una flexibilización de los objetivos de déficit, y se ha limitado a intentar congraciarse con sus conmilitones ‘liberales’ prometiéndoles algo en lo que nadie cree y nadie confía: que respetará "estrictamente" las reglas del Pacto de Estabilidad, tal y como le ha pedido Barroso.
Al parecer, Rajoy hace estas afirmaciones vacías amparándose en que –según su visión- el propio Pacto de Estabilidad permite "salvedades" a la hora de cumplir los objetivos de déficit en caso de "circunstancias excepcionales". Y para Moncloa la economía se encuentra ahora en una "nueva situación" por la recaída en recesión, frente al crecimiento que se vaticinaba cuando se fijaron las metas.
El Ejecutivo español considera que el Pacto de Estabilidad le exige situar el déficit público por debajo del 3% en 2013, pero no ve igual de vinculante la meta del 4,4% para este año.

Fuente: Diario Progresista

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